sábado 31 de octubre de 2009

LLEGO EL PROYECTOR DONADO POR EL MOVIMIENTO MUNDIAL PARA LA SALUD DE LOS PUEBLOS


El Movimiento Mundial para la Salud de los Pueblos es un organismo con sede en 90 países cuyo lema es "Salud para Todos y Todas ahora". Obviamente, entiende a la salud como un concepto que va mucho más allá que la mera ausencia de enfermedad. Lo entiende en un sentido amplio, que abraza dimensiones elementales, pero frecuentemente olvidadas, como el acceso a la cultura, a la expresión estética, y sobretodo, a la capacidad para reflexionar. ¿Cómo solucionar nuestros problemas sin un nivel de reflexión, personal y comunitario?
.
El año pasado, el MSP y quien escribe acordaron cooperar en relación al proyecto de viaje que me ocupa, es decir, el de recorrer el continente de Argentina hasta Alaska a bordo del Americiclo. Mi plan contempla realizar eventos educativos gratuitos en escuelas, barrios, comunidades y aldeas del continente. A través de charlas acompañadas de muestras fotográficas, espero poder fomentar el conocimiento inter-cultural y de esta manera, la paz. Me propongo contrabandear un conocimiento horizontal entre pueblos, no mediados por la estructura de información del establishment. Aunque cargo fotografías impresas en papel, ahora el Movimiento Mundial para la Salud de los Pueblos me ha provisto con este magnífico proyector portátil Aipteck V-10 Pocket Cinema.
.
De esta manera, ya no dependo de que las escuelas en cuestión dispongan de proyector propio. De hecho, es allí donde la muestra es más importante, en las sitios más humildes. Ahora, con este dispositivo, hasta en las aldeas más pequeñas, me bastará con cerrar las ventanas y encender este pequeño cine portátil, y mágicamente, cobrarán vida las personas y paisajes que han poblado mis pupilas en lo ya viajado hasta ahora. Compartiendo la hospitalidad recibida, quiero comunicar un mundo más humano, menos irremediable que el que nos convidan los medios, y que es funcional al aislamiento individual y al consumismo.
.
Además, el proyector me permitirá mostrar películas y documentales sobre la temática minera en sitios particularmente afectados por estos conflictos. Ya he pensado en algunas de las de Pino Solanas.


Paralelamente, me decidí finalmente por un modelo de alforjas para el Americiclo. Se trata de unas alforjas Pehuén, de unos 70 litros en total. Cada pieza está confeccionada en cordura y dispone de coberturas impermeables. Los gasstos de los preparativos ya dejaron caer su peso sobre el presupuesto a finales de este octubre, y aún tengo que aguantar hasta diciembre (a principios de ese mes será el lanzamiento de mi primer libro Vagabundeando en el Eje del Mal). Por suerte, los primeros aportes que van llegando de mis cómplices, con una gran mano en el hombro en los cruciales preparativos. Para saber cómo volverte uno de mis cómplices, haz clic aquí.